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Destaca el cannabis industrial como alimento de alto nivel proteico demandado a nivel mundial y, con relación a su producción, apela a la prudencia de Paraguay en el desarrollo del programa agrícola.

El interés de productores en participar de la primera campaña agrícola del cáñamo industrial en Paraguay hizo que la empresa Alquimia SA invitara a la experta checa Hana Gabrielova a compartir su experiencia y recomendaciones sobre este rubro, pero antes despejó algunas dudas con Última Hora.

–¿El cannabis industrial podría reemplazar al cultivo ilegal de marihuana?

–Sí, porque al ser una producción legal le da seguridad al agricultor y su familia. Además, le será más fácil porque ya conoce la planta, aunque es otra variedad. Pero todo depende del Gobierno, que debe aportar todo el conocimiento industrial, porque no solo está el agricultor, sino también el procesador del cannabis y la importación de semillas.

–En la primera campaña, Paraguay quiere llegar a 50.000 hectáreas de siembra. ¿Cómo se puede lograr eso?

–Encontrar el volumen de semillas que pretende el Gobierno en un año, no se puede. Si Paraguay quiere empezar con 50.000 hectáreas el próximo año, no sé de dónde conseguirá las semillas, porque prácticamente todos los productores importan de Europa, que no tendrá la capacidad de distribuir las semillas a tanta demanda alrededor del mundo en un solo año.

–¿Cómo se debería empezar a trabajar?

–Se debe hacer un plan piloto y un desarrollo comercial. No se trata de algo que lo digo un día y al siguiente se puede sembrar. Además, si se quiere multiplicar las semillas, hay que pagar una patente al propietario de la variedad que necesita el país. Todo lleva su tiempo. Es una propuesta revolucionaria del Gobierno, pero el programa no está listo, es una propuesta muy grande, pero nada de detalles, que son muy importantes.

–Pero ¿podría empezar la campaña en marzo o abril del 2020, como lo pretende el Ministerio de Agricultura y Ganadería?

–Puede, pero en función a las semillas disponibles. Además, hasta el momento hay solo una empresa con licencia para importar en Paraguay, que no tiene directa relación con los breeders de las semillas (productores de semillas), entonces ellos solo pueden importar y distribuir, pero no pueden multiplicar. A mí me gustaría trabajar justamente para la multiplicación de las semillas, por desarrollar el estudio que determina el tipo de planta que se quiere cultivar en Paraguay.

–¿Qué países son los principales productores del cáñamo?

–China ronda las 100.000 hectáreas; Canadá, 60.000; Europa, 50.000; Estados Unidos, 40.000, y Australia tiene unas 5.000 hectáreas.

–En cuanto al costo de producción, ¿se puede hablar de una estimación?

–Es difícil decirlo, porque depende del tipo de uso el tipo de cáñamo que se cultivará. En general, puede costar tres veces más que la chía al principio, porque se trata de una inversión de cero en máquinas para cosechar y procesar. Pueden igualarse en costos en unos cinco años.

–¿Qué es lo que más conviene extraer del cáñamo?

–En primer lugar, las semillas peladas que se agregan a cualquier tipo de alimentos o batidos. El 90% del mercado de alimentos de Estados Unidos está en primer lugar la semilla pelada, conocida como heart hempts (corazón de cáñamo), le sigue el aceite comestible y luego los pellets (material aglomerado) que se muelen hasta convertirlos en polvo. Estos productos llegan a tener entre 30 y 50% de proteína.

–¿A qué mercados puede aspirar Paraguay?

–Además de utilizar una parte en el mercado local, puede enviar a Asia y Europa, que compra semillas de Canadá y de China, pero en el último caso no es tan solicitado porque su producto no es totalmente orgánico. En el caso de Paraguay, puede aprovechar y exportar junto con las semillas de chía y quinoa.

–¿Cuándo podría competir con la soja y otros granos?

–El cáñamo puede reemplazar a la soja. Tenemos muy buena experiencia en nuestra finca, donde tenemos 100.000 cerdos que alimentar y como la soja orgánica cuesta siete veces más que la transgénica, nosotros usamos lo que queda del proceso de limpieza de las semillas de cáñamo orgánico porque tiene alta proteína que ayuda a los animales monogástricos (con un estómago simple). Imaginate, el 80% de la producción de soja mundial se destina al alimento de animales, principalmente para los cerdos.

–¿Existen variedades genéticamente modificadas del cáñamo industrial?

–No, hasta el momento solo hay de manera natural. Pero estamos hablando sobre su uso industrial, no puedo decir que no existen en laboratorios que trabajen para otro tipo de fines.

–¿Cómo puede ayuda este rubro a mejorar la calidad de vida de los pequeños productores?

–En primer lugar, pueden usar las semillas para alimentarse, por su alto nivel de nutrientes, elaborar aceite y harina casera para sus comidas. También se puede obtener del tallo 30% de fibra y 60% de cañamiza, eso los agricultores pueden procesar a través de una cooperativa. La cañamiza se puede usar para la construcción de casas, como se hizo en Nepal. Puede beneficiar a todos los agricultores que quieran construir o mejorar sus casas y protegerlas del calor o frío.

–¿Cómo se procesa el producto para su uso en la fabricación de casas?

–Se mezcla la cañamiza (caña triturada) con agua, cal y un preparado especial que se puede importar o en todo caso se usa tierra colorada, aunque en este caso hay que investigar el tipo de arena. También pueden usar la cañamiza para el lecho de los animales.

–Finalmente, ¿qué recomienda al Gobierno paraguayo para avanzar con base en objetivos reales en la producción de este rubro?

–Hacer un programa, un plan piloto con gente que está interesada y tiene conocimiento en cómo trabajar con pequeños productores en la logística, porque el cáñamo después de cosechar se tiene que secar, limpiar, hacer algunos procesamientos y que si no se hace en un tiempo determinado se puede perder la calidad. Se deben ver algunas condiciones para desarrollar mercados de alimentos de cáñamo a nivel local. Hay un montón de cosas antes de decir este año vamos a tener 50.000 hectáreas. Si en tres años Paraguay llega a tener 10.000 hectáreas, lo vería como un éxito. Paraguay no es el único país en el mundo que empieza el cultivo del cáñamo, pero otros países ya tienen experiencia en cómo regular el mercado. Entonces, las autoridades deben tener la mente abierta para escuchar a gente de afuera que sabe cómo se trabaja con el cáñamo.
Perfil
Hana Gabrielova. Es directora ejecutiva de la empresa checa Hempoint, que empezó a funcionar en el 2010. Allí se transforma el cáñamo en semillas peladas, aceite, galletas, mantequilla y té. Es una de las pioneras en la producción de cáñamo industrial, lo que la llevó a ser consultora en Europa y en varios países, como Malasia, Tailandia, India, Nepal y Colombia.

Hay un montón de cosas antes de decir ‘este año vamos a tener 50.000 hectáreas’. Si en tres años Paraguay llega a tener 10.000 hectáreas, lo vería como un éxito.

La cañamiza se puede usar para la construcción de casas, como se hizo en Nepal. Puede beneficiar a todos los agricultores que quieran construir o mejorar sus casas.

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